Esto me lo acaban de pasar de una buen fuente. Y por cierto, ya me estan realizando unos consejos que publicare aqui de como poder librarse de una multa de radar, invalidarla o lo que sea para no pagar.
LEEDLO, no tiene desperdicio, mas que nada por que los periodicos nacionales como siempre tan liberalizados, democratas y tremendamente imparciales se han declinado por no darle mucho bombo al asunto para evitar pliegos de descargo a saco. Viva la libertad de expresion.
Habra mas de un Julian Muñoz dentro de la Guardia Civil??? Por supuesto, y lo mas jodido es que encima como son militares, los subordinados no pueden manifestarse, ni hacer declaraciones como los demas mortales. ESPERAMOS que nuestras fuerzas de seguridad cumplan su cometido de vigilar por el cumplimiento de las leyes cuando sus superiores son los primeros que se las pasan por el forro de los cojones? SI? pues asi vamos.
Pero sobre este tema ya me pondre dentro de poco a escribir unas lineas, que ahora no viene a cuento. Al Grano,
CASO RADAR MUÑOZ (jeje)
De Capitán hacia arriba pudieron expedir certifi. operador radar falsos
Diariocritico. 14-02-2007
¿Qué ocurriría si una asociación de automovilistas recurriera en masa las denuncias de radar interpuestas por guardias civiles, de los que se demostrara que carecen del curso de capacitación adecuado o, incluso, que sus certificados como operadores de radar han sido falseados? Probablemente, que las denuncias quedarían automáticamente anuladas, pero ¿y a los conductores que se les ha quitado el carnet de conducir por esas denuncias?
Sería un escándalo sin precedentes. Pues bien, eso es lo que fuentes de la Benemérita han denunciado ante juzgados civiles y militares: la emisión de documentación falsa en el Cuerpo.
Realmente increíble, pero, al menos, así ha sido denunciado ante el Juzgado Togado Militar en el Subsector de Tráfico de Toledo. Algún mando, desde el capitán jefe de Destacamento hacia arriba, habría expedido certificados de operadores de radar que serían absolutamente falsos, ya que los beneficiarios no hicieron los respectivos cursos, según consta en la denuncia.
Desde febrero de 2005 hasta diciembre de 2006, se han formulado más de 7.000 expedientes de denuncia, solamente por el Destacamento de Tráfico de Talavera de la Reina, careciendo los denunciantes –según nuestras fuentes- de las correctas y correspondientes certificaciones y de la formación adecuada para la utilización de los aparatos de radar.
Según la documentación a la que hemos tenido acceso, en el Subsector de Tráfico de Toledo, se habrían expedido al menos siete certificaciones a otros tantos guardias, sin que hubieran realizado el preceptivo curso de especialización. Puede ser el nuevo escándalo en la Guardia Civil. Y en un Sector, además, que ya ha pasado por ‘experiencias’ inéditas, como arengas de un teniente coronel que amenazó con retirar la productividad si no se ponían denuncias.
Los Guas.Civiles operadores radar de Toledo carecen titulo o los tienen falsos
El Confidencial Viernes, 09 de febrero de 2007
El radar en la carretera, ese enemigo que acecha en cualquier punto kilométrico, no tiene quien le entienda. La mayoría de los guardias civiles de Tráfico o no tienen título que acredite su formación para operar con cinemómetros o, si lo tienen, es sencillamente falsificado. ¿Y quién se ha dedicado a emitir diplomas de mentira? Ni más ni menos que los propios mandos de la Guardia Civil, no vaya a ser que el ciudadano pida papeles y haya que sobreseer miles de multas... que son muchos los duritos ya recaudados.
Como muestra, un botón. En el destacamento de Tráfico de Talavera de la Reina se han expedido siete certificados falsos. Así, como el que no quiere la cosa. Uno de estos documentos, a los que ha tenido acceso El Confidencial. En otros lugares, como el subsector de Cáceres, ni títulos de verdad ni de mentira: “Allí ningún agente posee formación para cinemómetros de ningún tipo”, aseguran fuentes de la Benemérita. Ver documento supuestamente falso:http://www.augc.info/trafico/Imagenes/Foro_noticias_certificado_falso.jpg
Lo grave es que ambos casos, según las asociaciones de guardias civiles, se pueden extrapolar a toda España. Para más inri, expedir certificados o diplomas falsos está tipificado como delito en el Código Penal... Así da ejemplo la autoridad.
Las normas internas de la Benemérita (ver texto) exigen que los guardias civiles de Tráfico tengan la formación necesaria para poder operar con rádares, esto es, saber interpretar los fotogramas y asegurarse del correcto funcionamiento del aparato.
Antes de recurrir, los multados exigen normalmente ver la foto realizada por el cinemómetro para comprobar que, efectivamente, es su vehículo y la documentación del aparato para asegurarse de que estaba en perfectas condiciones. De los que tienen que interpretar la infracción, es decir, de los guardias, no se acuerdan... por el momento. Por esta razón, los jefes del Subsector de Talavera se han apresurado a cubrirse las espaldas.
“Sólo en 2005 se expidieron en Toledo 2.045 multas, una cifra similar en 2006... a 140 euros como mínimo, el resultado son muchos euros que habría que devolver”, explica un agente allí destinado, “yo mismo pedí la formación necesaria y a la segunda vez que acudí a mi superior me dio un certificado y aseguro que no he asistido a ningún curso”.
Da la casualidad de que fue en Talavera donde el jefe del sector de Tráfico abroncó a sus efectivos por no traer suficientes multas y les amenazó con dejar de recibir las retribuciones extra en el caso de que no llegaran a un mínimo establecido (ver noticia). Palabras que fueron grabadas por uno de los guardias presentes y de las que este diario tiene testimonio en un CD.
El temor de los mandos de Tráfico ante las posibles multas recurridas no es a nivel individual, “porque el proceso contencioso administrativo le sale al ciudadano por más del dinero que recuperaría”. El verdadero miedo es que un grupo de conductores despierte y constituya una plataforma desde la que llevar a cabo sus reivindicaciones.
Ya saben, tomen nota.
Un millón de multas sin tramitar por colapso
Levante 11-02-07
Un millón de multas de tráfico está sin tramitar por un colapso
informático en la DGT Casi un millón de multas sin tramitar y decenas de miles de puntos sin
traducir en retirada de carnés son las consecuencias de la mala
planificación informática de la DGT a la hora de instalar radares fijos en
las carreteras o poner en vigor el permiso de conducir por puntos. El
catedrático de Informática de la Universitat de Valencia, Gregorio Martín,
advirtió que la situación podría ser grave, y ahora, viendo los
resultados, ha remitido un documento al Gobierno proponiendo soluciones.
Sanción. El número de permisos retirados es casi nulo aunque se han
descontado miles de puntos
Estaba claro desde un principio y ha terminado pasando. La colocación de
radares fijos en las carreteras y la entrada en vigor del carné por puntos
ha colapsado los servicios de la Dirección General de Tráfico, que en este
momento tienen centenares de miles de sanciones sin tramitar y es incapaz
de retirar carnés con la celeridad necesaria en estos casos.
Quien lo dice es Gregorio Martín, catedrático de Informática de la
Universitat de Valencia, quien hace un año advirtió documentalmente a la
DGT de que no estaba preparada para asumir estas nuevas funciones y ahora
ha elaborado otro documento en el que lamenta las consecuencias y hace
algunas propuestas al respecto.
Según ese documento, que ya ha sido trasladado al Gobierno por distintos
cauces, el número de sanciones generadas en nuestro país es muy escaso,
unos tres millones frente a los nueve que se ponen, por ejemplo, en
Holanda. No obstante, la instalación de los radares fijos ha disparado
esos números sin que la Dirección General de Tráfico hubiera adaptado sus
sistemas informáticos, extremo que fue advertido por Martín con la
recomendación añadida de que se retrasara la puesta en marcha del carné
por puntos para no saturar más el sistema.
Estas advertencias, sin embargo, no fueron tenidas en cuenta y «se decidió
de forma voluntaristas su puesta en marcha», con graves consecuencias en
cuando a las multas del radar y del nuevo permiso de conducir.Respecto al
primer punto Martín asegura que en la actualidad «hay cerca deun millón de multas
sin tramitar, con todos los problemas de agotamiento de plazos que ello conlleva».
Para solucionarlos los técnicos preparan
cambios en el ordenamiento jurídico que permitan sancionar por medios
electrónicos, pero por lo pronto hay que hacer frente a esas multas, pues
«no es de recibo la simple desaparición de las mismas». En este sentido,
el experto en informática propone que se explique públicamente el retraso,
hacer una clasificación de las denuncias según gravedad y caducidad, poner
en marcha un proceso de comunicación y plazos extraordinario y buscar la
colaboración de la Agencia Tributaria. Por lo que se refiere al carné por puntos, la situación, según Gregorio
Martín, es que «existiendo decenas de miles de puntos descontados, el
número de permiso retirados en casi nulo», cuando el sistema francés, por
ejemplo, «superó el millón en poco más de dos años». A su juicio, el
principal problema es la diversidad de fuerzas de seguridad y entidades
locales, autonómicas y estatales encargadas de imponer la sanción (multa y
retirada de puntos) sin que exista un registro informático central que
recoja automáticamente esa información. «Hasta ahora -precisa Martín- la
DGT se limita a pedir al resto de administraciones involucradas los puntos
correspondientes que ya son sanciones firmes, dejando al libre albedrío de
éstas esa comunicación». El resultado es que «importantes ciudades
españolas (Valencia entre ellas), por razones torticeras, han decidido no
comunicar la pérdida de punto alguno en un acto de irresponsabilidad
democrática». Además, «el método actual hace imposible conocer el estado
actualizado de cada ciudadano respecto a su cuenta de puntos. De hecho,
para conocerla debería preguntar a todas las entidades del territorio
estatal por el que se ha movido». Como solución inicial, el catedrático de
Informática propone dos cosas: crear un registro de aquellas sanciones que
lleven aparejada la retirada de puntos y proporcionar a los agentes
terminales digitales que permitan hacer el «apunte» en la DGT y en el
Ayuntamiento o la jefatura de tráfico correspondiente.
En última instancia, Gregorio Martín propone desvincular la sanción
económica de la retirada de puntos, pues para que este sistema funcione
«debe ser eficiente a los ojos del ciudadano y con la situación actual la
DGT no está en condiciones de proporcionar al conductor una foto de su
situación frente al permiso por puntos».




